lunes, noviembre 12, 2012

*LA FISONOMÍA y LA VIDA DEL BUENOS AIRES COLONIAL*

Vivían los pacíficos vecinos en amplias casas bajas, de tejados salientes, de rejas voladizas y de anchos y macizos portales. Allí la existencia corría mansamente…

Editó: Lic. Gabriel Pautasso


*CARLOS PERFECTO IBARGUREN  nació el 18 de abril de 1877 en la ciudad de SALTA. Sus padres fueron FEDERICO IBARGUREN y MARGARITA URIBURU. Tuvo cinco hermanos: FEDERICO, ANTONINO, JORGE, ROSA y MARGARITA.
LOS IBARGUREN vinieron de ESPAÑA con la corriente conquistadora y colonizadora del PERÚ y se casaron en AMÉRICA con hijas y nietas encomenderos.
Allí, en SALTA, se quedaron los IBARGUREN. En las primeras décadas del siglo XIX encontramos a ANTONINO DE IBARGUREN, nieto de DON MIGUEL y de DOÑA LUISA, establecido en su gran finca PUERTA DE SECLANTÁS, PRÓXIMA DE CACHI, en el departamento de MOLINOS. Don ANTONINO y de Doña ELENA DÍAZ NIÑO fueron los padres de FEDERICO Y ABUELOS, por consiguiente, de nuestro autor.

Dijo sobre esto CARLOS IBARGUREN: “MI  LINAJE, con un arraigo de más de TRES SIGLOS en la tierra que había conquistado y donde reposan sus muertos, mantuvo a través de las generaciones el amor a ese suelo, del que no se alejó, fecundándolo con su trabajo y rindiendo culto a las virtudes señoriales”…” LOS IBARGUREN, a diferencia de los URIBURU, nunca habían intervenido en actividades políticas, ni en sus luchas; estuvieron consagrados a los labores rurales lejos del bullicio urbano. FALLECIÓ EN BUENOS AIRES el 3 de abril de 1956.


*Era apacible y religiosa la fisonomía de BUENOS AIRES colonial. Devotos tenderos y graves funcionarios cumplían fervorosamente los preceptos de la Iglesia, procurando salvar así del infierno a sus almas codiciosas y pecadoras. En los negocios terrenales acudían al rey quien, aunque poco accesible, agraciaba al cabo de largas suplicatorias y dilatados trámites. A veces estallaba un conflicto de oidores y de capitulares: la preferente colocación de los sitiales en las ceremonias; la disputa desarrollábase a través de inacabables oficios contradictorios. Los celos, las ambiciones, la vanidad ardían entonces en el alma de los contrincantes. El voluminoso iba a ESPAÑA, y una real orden apaciguaba, años después, a los pleitistas. Un aumento en la tasa de las alcabalas o de cualquier otro impuesto provocaba murmuraciones contra  el odioso arbitrio y algún contribuyente  exaltado animábase, durante la noche, a pegar cautelosamente en las esquinas letrero…*

*Vivían los pacíficos vecinos en amplias casas bajas, de tejados salientes, de rejas voladizas y de anchos y macizos portales. Allí la existencia corría mansamente. La mujer, hacendosa y rezadora, era abnegaba sierva del marido, vivía consagrada al hogar y a la piedad, cosía las ropas de los hijos y de los criados, las albas y las sobrepellices para los clérigos, bordaba manteles para los altares y primorosas labores ofrecidas a la santa imagen de su devoción. Cultivaba en el huerto claveles sevillanos, fragantes jazmines, albahacas y floripondios, cuya fragancia sahumada el fondo de las arcas y de los armarios; ella dirigida la industria doméstica: preparaba el sebo y el pabilo para las antorchas, y el mechero para los candiles, vigilaba celosamente los acopios de provisiones en las alacenas y aderezaba suculentas viandas para celebrar la Navidad, la Pascua y las felices aniversarios familiares.
La numerosa servidumbre integrada a la familia: esclavos, negros bozales, pardos ladinos, mulatas donosas y locuaces criadas por “su merced” desparramábanse en el interior ocupándose en las faenas del servicio.
Y vida deslizábase con implacable monotonía. A la noche la tertulia: los concurrentes llegaban después de cenar, y se anunciaban desde lejos; rumor de voces, ruido de pasos resonaban en la oscura calle, y las linternas aproximábanse oscilantes para ser apagadas por los esclavos frente al portal. En el estrado de la sala, bajo la luz del quinqué, el parlero corrillo de damas comentaba los chismes del día, y los señores sentados en torno de la mesa jugaban con naipes una partida de “revesino”, mientras la mulatillo servía con el mate de plata y la garrafa de sorbete enfriada en el pozo. De improviso oíase desde afuera un campanilleo que tintineaba frente a las ventanas; era el viático que pasaba; las conversaciones enmudecían y los tertulianos arrodillándose murmuraban la plegaria de los agonizantes. Cierta vez el Virrey LORETO paseaba por la ciudad y encontró a un sacerdote portador del viático; descendió de su carroza, hizo subir en ella al ministro de Dios y ordenó que su guardia lo escoltara.
La adormecida villa alborotábase en algunas ocasiones: las solemnes ceremonias eclesiásticas, la muerte del monarca y la jura al nuevo rey. Con motivo de esta última, el vecindario celebraba gran fiesta, expresiva del regocijo público: guarnecíanse las calles para el paseo del Real Estandarte, pendían de rejas y balcones gualdos tapices adamascados, cenefas rojas, mantones recamados de China y caladas mantillas de Valencia. Luminarias en la Plaza Mayor, sarao fastuoso en casa del Alferez Real, como aquel que con tanta pompa ofreciera al vecindario DON AGUSTÍN CASIMIRO de AGUIRRE CUANDO LA JURA DE CARLOS IV, juegos de cañas y de sortija, lidias de toros, desfile de carros alegóricos. Terminados los festejos y apagados sus rumores, volvía la monótona calma y se sucedían de nuevo los días lentos y las noches silenciosos.
Tal era el ambiente de Buenos Aires, cuando al empezar el llamado “Siglo de las Luces”, al año 1800, el Coronel DON FRANCISCO ANTONIO CABELLO y MESA, “abogado de los Reales Consejos y primer Escritor del Reyno del Perú”, como él se designaba, solicitó al Virrey MARQUÉS de AVILÉS el permiso para constituir en BUENOS AIRES una SOCIEDAD PATRIÓTICA y LITERARIA y publicar un periódico que llevaría por título TELÉGRAFO MERCANTIL, RURAL, POLÍTICO, ECONÓMICO e HISTORIÓGRAFO del RÍO DE LA PLATA.
En el reinado de CARLOS III y bajo la influencia de JOVELLANOS, de CAMPOMANES el afrancesado, de JOSÉ MOÑINO Conde de Floridablanca y de otros innovadores, se abrió en ESPAÑA el cauce para las corrientes filosóficas y literarias vertidas desde FRANCIA. El  ILUMINISMO devoto de la ciencia, impregnado de espíritu humanista y crítico, y el gran movimiento racionalista, intelectual, de los enciclopedistas, determinaron el empuje LIBERAL, de los ENCICLOPEDISTAS que remató más tarde en la revolución francesa. En tiempos de aquel monarca se propagó por toda ESPAÑA una suerte de ACADEMIAS PÚBLICAS denominadas SOCIEDADES PATRIÓTICAS, destinadas a exaltar la sabiduría en las ciencias y en las letras. Tales entidades, que agrupaban a los que se llamaban eruditos, pulularon tanto en el suelo español a fines a fines del siglo XVIII que se decía que no “no hay provincia, ciudad, villa y lugar grande en que no estén establecidas”; ellas irradiaron gérmenes que atravesaron el mar y dieron nacimiento en MÉXICO al núcleo cultural titulado FILÓSOFOS MEXICANOS que publicó los primeros periódicos en las colonias hispanoamericanos: La Gaceta, El Diario Civil, y la revista Historia Natural.  
DON FRANCISCO ANTONIO CABELLO y MESA, natural de Extremadura, abogado y militar, era un espíritu inquietud, emprendedor y aventurero. Su vida azarosa fue una sucesión de lances, y terminó trágicamente en el patíbulo, condenado en ESPAÑA por revolucionario a raíz de la primera restauración de FERNANDO VII. El año 1800 vino a Buenos Aires procedente del PERÚ; allí había caído en sus manos un número de El Diario Civil de MÉJICO y su lectura “inflamó mi corazón – dice -, quise escribir también y sin mirar lo arriesgado de lo arriesgado de la empresa vió Lima nacer y prosperar otros tres que contribuyeron mucho al lustre y esplendor con que hoy se la admira”. Esos tres periódicos fueron: El diario curioso, erudito, económico y comercial, El semanario crítico y El mercurio peruano. Además, CABELLO se jacta de haber fundado la sociedad patriótica-literaria limeña Amantes del país.
“Yo fui el primero – escribe CABELLO con ufanía – que franqueó a aquellos eruditos del RIMAC el escabroso pero plausible camino de hacer públicas y útiles sus tareas literarias; y soy también el primero dichoso instrumento y móvil que haya impulsado en Buenos Aires sus Argentinos Superiores Genios. Por éstos influido, y de un Superior Numen inspirado, intento, si es posible, reducir a Política, un Sistema completo…Parece que sólo una Sociedad de Literatos prácticos en las Bellas Artes y en todas materias instruidos podrá satisfacer cabalmente a este tan digno e importante objeto. Es verdad. A esa empresa tan alta no llega mi talento, y el único merecimiento a que aspiro es ser el primero que emprendió tratarla aquí por un método nuevo, científico, claro y ventajoso”.
CABELLO expresa vanidosamente que: “sin mi arbitrio hubieran quedado sepultados para siempre en el olvido las producciones de la Sociedad Amantes del País (de LIMA) como ello lo confiesa en el Mercurio Peruano, tomo 1, nº 7, 52”; y agrega que en tomo I nº 34 fol. 308 de ese periódico limeño anunció la obra que realizaría en Buenos Aires, en estos términos: “Tal vez antes del año 1800 Buenos Aires y Chile darán a luz respectivamente un Diario, un Mercurio, o una Gazeta. La posteridad se admirará de nuestra predicción; pero mucho más cuando la vea realizada”.
A pesar de esas afirmaciones, el nombre de CABELLO no es mencionado en la excelente obra Vida Intelectual del Virreynato del Perú, de FELIPE BARREDA y LAOS, entre los fundadores de la SOCIEDAD AMANTES del PAÍS y de su órgano, el periódico MERCURIO PERUANO, cuyo editor fue JACINTO CALERO.  La constitución de la Sociedad Amantes del País, aprobado por el Virrey GIL DE TABOADA fue redactada por UNANUE, BAQUIJANO, CALERO y EGAÑA. Probablemente el jactancioso CABELLO exageró en Buenos Aires al establecer la Sociedad Patriótica y Literaria y el Telégrafo Mercantil su participación en las fundaciones culturales limeñas. Pero es evidente que el dinámico periodista cooperó en el establecimiento de esas entidades de esas esas entidades peruanas y colaboró en El Mercurio. Allí, diez años antes de actuar en Buenos Aires, CABELLO recibió la influencia intelectual de Don JOSÉ BAQUIJANO y de Don HIPÓLITO UNANUE, a quienes recuerda algunas veces en el Telégrafo Mercantil. BAQUIJANO  estaba imbuido de las ideas y de las obras de los ENCICLOPEDISTAS y, como dice BARREDA LAOS, poseía en su biblioteca en la que abundaban libros prohibidos; burlando la vigilancia del Virrey CROIX las obras de VOLTAIRE, de ROUSSEAU, de MONTESQUIEU, DE FONTANELLE, DE BAYLE, etc., llegaron a manos de los redactores del Mercurio.  
La corriente revolucionaria francesa en las ideas, y el movimiento reformador, en el orden científico y filosófico, de fines del siglo XVIII, tuvieron en el Perú por eficientes propagandistas a BAQUIJANO y a UNANUE, y éstos ejercieron evidente influjo en Don ANTONIO CABELLO y MESA, quien vino a Buenos Aires trayendo los gérmenes liberales y innovadores.  
También en el Río de la Plata se leían en la última década del siglo XVIII, libros de los enciclopedistas franceses. En el inventario, hecho en 15 de Noviembre de 1790, de la biblioteca de Don FRANCISCO DE ORTEGA figuran quatro tomos en octavo en francés de Munsieur de Monte9squieu (Montesquieu). Un tomo en octavo de “Cartas Un tomo en octavo de “Cartas Persas”, en francés. Quatro tomos en octavo de BOLTER (VOLTAIRE). Onza tomos en quarto en francés “Historia Natural” de Mr. BUFFON (BUFFON). Quatro en obtabo de Mr. Marmouter (Marmontel). Dos tomos “Derecho de la Naturaleza”, en francés. Onze tomos en octavo, obras de Fontenneli  (FONTENELLE), Veinte y ocho de a folio la “ENCICLOPEDIA”,  etc. La lectura de esas obras que contribuyeron la portada filosófica de la revolución francesa, conocida y comprendida aquí por un grupo reducido de hombres cultos, preparó el espíritu de éstos para acoger con vivas simpatías el propósito que trajo del PERÚ a BUENOS AIRES EL CORONEL Y ABOGADO DON ANTONIO CABELLO Y MESA.  


CANCIÓN PATRIÓTICA

Coro

*¡VIVA COMPATRIOTAS  NUESTRO PATRIO SUELO, Y  LA HEROYCA  JUNTA DE NUESTRO  GOBIERNO!      
DIARIO PAMPERO Cordubensis Nº 477
INSTITUTO EREMITA URBANUS
A DOS DE NOVIEMBRE DEL AÑO DEL SEÑOR DE 2012
Córdoba de la Nueva Andalucía. CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS. Soplo el Pampero ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA libre, justa y soberana! Gspp*