viernes, agosto 31, 2012

Interpretación Masónica de la Historia de España


*“Interpretación Masónica de la Historia de España”*  por Mauricio Karl (Mauricio Carlavilla).

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

1) *LOS GENERALES ORGANIZADORES DE DERROTAS*

Seguimos la Historia interrumpida cuando el “Himno de RIEGO” era el “Réquiem” del Imperio…
En los seis años anteriores, la Masonería había controlado a casi todo el Gobierno,  adoptando la precaución de cubrirse con un antifaz del más puro fernandismo. Sin la presencia de ministros masones que traicionaron a España, desde los puestos conseguidos a fuerza de mentiras y simulaciones, no hubiera sido posible su decadencia y la pérdida del Imperio. Fue necesario organizar la derrota, desde las altas cumbres del Estado, que, debilitado y pobre, no fue vencido por las armas de los traidores, escondidos, como siempre, en los talleres y logias.
No cabe duda: Desde que la Masonería se inserta en las organizaciones de la vida nacional, se repite una y otra vez la maniobra, y de un modo tan exacto que hay períodos muy distantes cronológicamente que, sin embargo, tiene un paralelismo exacto, como ahora veremos.
A poco que se fije el lector su atención sobre este fenómeno, advertirá que la línea fisonómica de la organización derrotista de España, que trae consigo la pérdida del Imperio, y como consecuencia el triunfo constitucional de 1820, aparece y se repite nuevamente en la organización de la derrota que ocasionó la implantación de la republica de nuestros días.
La sublevación de entonces, que dio al traste con el orgullo imperial de nuestra raza, extendida en las llanadas de Américo, a pesar de RIEGO, de QUIROGA, de SAN MIGUEL, O´DAIL, de MINA  y otros, no hubiera triunfado nunca de no contar con la complicidad de los ministros del rey. El Ejército y el pueblo se hubieran bastado para dejar en ridículo a los traidores sublevados.  Pero allí estaba el Gobierno masón alentando a los rebeldes, nombrando al célebre general O´DONNELL, conde de Bisbal, jefe de las tropas. Este hombre (de tan triste recuerdo) cumple a rajatabla sus deberes masónicos sublevándose en Ocaña. Es el auténtico general organizador de derrotas.
La casta de los O´DONNELL sobrevive todavía y anda como entonces enroscada al tronco secular de la Patria, y el más miope puede ver a otros condes generales envueltos en la misma traición, que lo son para la Masonería y nada para España. ¡Ahí están, escondidos en los mandos militares; en los puntos fuertes, para frustrar la defensa! Esperando siempre - ¡cobardes! – el triunfo del Enemigo, para pasar  la cuenta de su deslealtad y cobrar la recompensa de su traición.
No hace falta nombrar a nadie. El lector, sin gran esfuerzo, podrá identificar a esos generales que siguen la línea de aquellos O´DONNELL en la tragedia y desventura de España. 

La Masonería se unifica y cobra vigor insospechado en el año 1818. Hasta esa fecha, y durante la guerra de la Independencia (A PARTIR DE 1808 hasta 1814), SE HABÍAN PRODUCIDO CUATRO CISMAS.  
El de CAGLIOTRO, el de ASANZA, ministro de JOSÉ I (hermano de NAPOLEÓN I, afrancesado), el de los liberales de las Cortes de Cádiz, dirigido por INGLATERRA, y el de MONTIJO.
La unificación le presta un gran aliento a las logias y permite (además de la sublevación de las tropas que iban a ser enviadas a América para restablecer la paz y afianzar el Impero español), adueñarse totalmente del Gobierno de la Nación. Véanse, si no, los testimonios fehacientes de algunos historiadores.
Son tan rotundos, que no dejan lugar a duda:
“En 1820 apenas había un liberal que no fuese masón. Las logias llamaban al Gobierno “nuestro hijo”. (VICENTE LAFUENTE).
La Masonería había hecho la Revolución…siendo, después, Gobierno oculto del Estado. ESPAÑA era entonces casi una misma cosa con las SOCIEDADES SECRETAS”. (ALCALA GALIANO).
La Masonería era política, por manera que… fue uno de los elementos más activos de la Revolución. La Masonería rivalizaba en poder con el Gobierno, y a tal punto, que los ministros tuvieron que buscar en las logias su apoyo personal”. (Marqués DE MIRAFLORES). 
“La mudanzas ocurrida en España había sido hecha por una sociedad secreta, la secta masónica”. (MODESTO LAFUENTE). 
“Porque, a decir verdad, en aquellos tres años no estuvo el Gobierno en manos del Rey ni de las Cortes, ni de los Ministerios, que, con ser elegidos por las logias (como lo fue el cuasi postrero, el de SAN MIGUEL), o supeditados a ellas (como el de ARGÜELLES), renunciaban voluntaria o forzosamente a toda autoridad moral, sino que estuvo y residió en los capítulos masónicos y en las torres comuneras”. (MENÉNDEZ PELAYO).  

2) *EL PRIMER MINISTERIO CONSTITUCIONAL*

Presidencia: AGUSTÍN ARGÜELLES, Gran Maestre del Gran Oriente, Gran Comendador del Supremo Consejo y Jefe y Gran Castellano de los Comuneros de Castilla.
Estado: EVARISTO PÉPEZ DE CASTRO, Masón.
Hacienda: CANGA ARGÜELLES, Masón.
Gracia y Justicia: MANUEL GARCÍA HERREROS, Masón.
Guerra: Marqués de las AMARILLAS, Masón.
Marina: JUAN JABAT, Masón.
Ultramar COLONIAS: ANTONIO PORCEL, Masón.
He ahí un Gobierno identificado plenamente con la Masonería. Todo el equipo de gobernantes, obedientes al poder misterioso de los internacionalismos.
TODA la banda miserable al servicio de los judíos y traidores. ¿Cómo le iba air a ESPAÑA con esta gentuza?
¡Como le fue y como le va ahora? Pero observemos los hombres que se ve precisada a exaltar:
ARGÜELLES, SU GRAN MAESTRE, sin otro mérito que el de ser llamado el “divino” orador, con una elocuencia llena de tópicos, se aúpa sobre las altas cumbres del Estado. La Masonería aprovecha siempre la existencia de estos oradores: como los timadores, necesitan del cómico que llore y hada aspavientos para convencer a sus víctimas, sobre todo si ha de ser estafada ESPAÑA, engañándola con el “timo de las misas”.
El “divino” ARGÜELLES y su escolta de “hermanos” fueron los dignos abuelos del programa de la progenie actual, tan embustera como aquélla.
Véase lo que dice RIERA y COMAS, en un documento publicado en Londres acerca del insigne (¡!) personaje: 

“En primer lugar, el señor ARGÜELLES (y lo digo sin temor a equivocarme) apropióse setecientos veinte mil reales del Erario; e interpelado alguna vez por este motivo, contestó muy oportunamente que, suponiendo que él hubiera sido ministro desde que cayó la Constitución en 1814, atendida esta circunstancia, le parecía muy justo cobrarse por si propio los sueldos atrasados. Los demás ministros, que estaban siempre a la mira de las acciones de su “divino” para imitarlas, se  penetraron de la justicia que asistía a ARGÜELLES tal apropiación, y en este concepto cada ministro se cobró por sí sólo el sueldo atrasado de  setecientos veinte mil reales”.  
Después de referir otras varias dilapidaciones, añade: “De don DOMINGO GONZALO DE TORRES, tesorero general de estos empréstitos, se cuenta que perdió, o no supo el paradero, de ochenta millones, que había recibido, por todo aquello: de lo que comer otros, ya lo comeré yo antes”.
Para que se vea cuán verdad es esto, voy a copiar aquí como prueba, entre varias, un apunte que se publicó en Londres en 1836, referente a este asunto.
“Lo que se recibió con estos empréstitos es incalculable: Al tesorero general don DOMINGO TORRES le desaparecieron de las manos, sin saber cómo ni cuándo, unos ochenta millones de reales; por aquello de, riñen los pastores y se descubren los hurtos. El asunto se hizo público; llega la noticia de las Cortes, se alborota el cotarro, levantan el grito hasta el cielo algunos diputados, se nombre una comisión, se forma un expediente, aparece justificado el robo, separan de su empleo al señor FERRER, claman por su castigo algunos periodistas liberales, abogan en su favor los publicistas ministeriales, que eran los más…el expediente no se concluyó y… ¿qué haremos?, ¿qué no haremos? Que DIGA EL SEÑOR ARGÜELLES que acaba de recibirse masón: EL SEÑOR TORRES ES UN HERMANO TRES PUNTOS muy apreciable, está en el GRAN ORIENTE. Si este negocio continúa, el crédito de todos sus COMPAÑEROS va a tierra. El reintegro es imposible, porque se hizo la distribución a prorrata, y cada uno llevó, como vuecencia, la parte que le correspondió. El señor ARGÜELLES pidió el expediente, se quemó de su orden y asunto concluido. Y las Cortes, ¿Qué hicieron entonces? NADA

Como se verá, por lo antecede, los amigos de ARGÜELLES no iban a la zaga de nuestros esclarecidos “enchufistas”, y eso que por aquellos no había condumio para todos. El pueblo, esquilmado y pobre, no podía abastecer a tanto HERMANO TRES PUNTOS INSACIABLE; HABÍA MUCHOS QUE NO HABÍAN PROBADO SIQUIERA LAS MIJADAS DEL FESTÍN, el hueso de un destino, la carnaza de una comisión o el lujo de una sinecura. Mucha gente masónica no había tocado las monedas envilecidas del reparto. Cundió el descontento y se produjeron luchas intestinas, hasta llegar a una división de fuerzas.

La MASONERÍA (delenda masónica res pública) curtida ya de experiencia, estuvo muy atenta al fenómeno. Había que canalizar la protesta la protesta de los hambrientos para que no se salieran de su control, evitando la posibilidad de una escisión, o lo que parecía más grave, el que formasen una organización adversa y enemiga.


¡Igual, exactamente igual que en nuestros tristes días!
Y así vemos surgir entonces cuatro organizaciones distintas, enraizadas en el mismo tronco secular de la Masonería y dirigidas además por sus más altos y ocultos poderes. Es preciso que se conozcan; siquiera señalemos sus perfiles de una manera sintética, porque tienen un parecido extraordinario con muchas de las actuales fuerzas políticas y sociales, sin contar, por otra parte, que su esencia, su modo de ser y su historia forman el más legítimo antecedente del ANARQUISMO y SOCIALISMO ibérico. Nosotros nos hemos percatado de la utilidad de sacar a plena luz estas raíces MASÓNICAS soterradas en el misterio, porque aclaran ciertos fenómenos inexplicables para muchos que nunca se cuidaran de hendir la corteza de las apariencias con la seguridad de la investigación y de la verdad.
Realizado este experimento, veremos también que no hay nada nuevo sobre la tierra de ESPAÑA y que el energúmeno anarquista, como el embustero socialista, son remedos de cosas ya pasados por el tamiz de los tiempos.
 
3) *LOS ANILLEROS*

La Masonería, en 1820, se vio precisada, a impulsos de lo que pudiéramos llamar su EXTREMA IZQUIERDA, a expulsar de su seno, con gran aparato, a toda su ALA DERECHA. Claro que ni entonces ni ahora, ni nunca, la Masonería se ha dividido en estas clasificaciones. Los hermanos, hijos de la Viuda, obedientes a la secta adoptan, según sus conveniencias y dictados de la Orden, la posición política visible más conveniente, ora en la derecha, ora en la izquierda, o ya en el centro, según aconsejen los vaivenes del Gobierno y a tono con los secretos de las logias.  
Pero esta posición posible visible es una mera “accidentalidad” subordinada al mejor servicio de la Masonería. Tiene mucha importancia no olvidar estas maniobras, porque los que leyeren habrían de sufrir muchas y lamentables equivocaciones, originadas por el confusionismo dimanente de estos cambios de lugar, que impone siempre como medio seguro la oscura táctica masónica.
Si no tenemos presente la mentira de estos cambios, no podremos fácilmente explicarnos el complejo sutilísimo de sus acciones, nacidas como en un generador eléctrico situado en las faldas de los ANDES, y cuya energía llega por hilos ocultos a los más lejanos países. Decíamos que la Masonería expulsó de la Orden a la mayoría de sus políticos colocados en los grupos de derechas, a los que pudiéramos calificar con mayor exactitud de políticos “conservadores”. La expulsión se hizo de a golpe de bombo y platillos; con todo el  aparato de una representación especular. Era preciso que los incautos se entregaran rendidos a la apariencia de la farsa, porque en rigor aquella exclusión no fue más que una pobre comedia hecha con el decorado de los grandes acontecimientos teatrales, y con el fin de engañar al pueblo español, que no percibía, como ahora, la verdad  escondida bajo el mandil de los hermanos.
Fueron expulsados: TORENO, el príncipe de ANGOLA, MORENO GUERRA, ZAYAS, LOZANO TORRES, YANDIOLA, MARTÍNEZ DE LA ROSA, CANO, los obispos de MADRID y MALLORCA y los canónigos MARINA, MUÑOS TORRERO y LLORENTE.
Estos hermanos, que fueron “AFRANCESADOS” en 1808 y “MODERADOS” en 1812, terminaron siendo “CONSTITUCIONALISTAS PUROS” en el año 1820. De un constitucionalismo a la INGLESA, que se diría más tarde.
Formaron en seguida una sociedad secreta bajo el nombre de LOS ANILLEROS,  usando como señal externa una cinta AZUL que se colocaban en la solapa.
Salvo este detalle tan propio de aquélla época, vemos ahora reproducidos en nuestra política actual los TIPOS de aquel trienio 1820-1823. Es una línea paralela a este cuatrienio 1931-1935, cuyo paralelismo de las líneas está engendrado por el paralelismo de sus “puntos”, poniendo en este vocablo toda la intención castiza que le dan los entrañeros de Madrid.
LOS ANILLEROS de 1820 son en 1935 los hombres del partido radical y del fenecido Servicio de la república, los reformistas (idénticos en esencia masónica) y los “conservadores” y “progresistas”.
La semejanza llega a tal punto que los TORENOS, LOS ANGOLAS, LOS MARTÍNEZ DE LA ROSA, etc., de aquellos tiempos, parecen “paralelos” de los LERROUX, los ALBA, los MELQUIADES y algún otro que figura en primer término, escoltado por los GUERRA DEL RÍO, SALAZAR ALONSO, ÁLVAREZ MENDIZÁBAL, BLASCO, MEREDIZ, VAQUERO y tantos otros.
Sobre estos personajes de la política actual, representantes de grupos y fuerzas parlamentarias, ejerce la Masonería un apretado control que se encarna nada menos que en el grado que se encarna nada menos que en el grado 33, alto prestigio de las logias, señor PORTELA VALLADARES, esforzado y antiguo Gran Maestre, de gran solvencia en la secta.

4) *LOS MASONES (los Auténticos)*

La representación oficial del Gran Oriente formó el primer Ministerio con el “divino” ARGÜELLES a la cabeza. Tenía a sus órdenes, además de los ministros ya citados, a MENDIZÁBAL, QUIROGA, RIEGO, O´DONOJÚ, MORILLO, MINE, y casi todos diputados americanos del año 12, reelegidos en su mayoría para las Cortes de 1820.
La representación política oficial de la Masonería se mostraba menos conservadora que la de LOS ANILLEROS y más moderada que la de LOS COMUNEROS, aunque unos y otros rivalizaban en la disputa de los cargos y sinecuras.
El poder residía en el “Supremo Consejo Masónico”, del que fue “Gran Comendador Soberano” el “divino” ARGÜELLES. Bajo su obediencia pastaba el gran rebaño de los 20.000 hermanos de tres puntos presididos por el lema: CONSTITUCIÓN o MUERTE.
No hay más diferencia entre aquellos y los de ahora: MARTÍNEZ BARRIO, AZAÑA,  SÁNCHEZ ROMÁN, MARCELINO DOMINGO, GORDÓN ORDÁS, COMPANYS y todos los del famoso bienio, incluyendo también a los socialistas, que aquéllos tuvieron el “divino” orador, y los de ahora necesitaron pedirlo prestado.  

*AVISO: Una editorial de CESAR VIDAL de La linterna de Cope, del 14.11.09 agrega: En 1801 EN EL PUERTO FRANCÉS DE BREST se fundó la primera logia para españoles, denominada La Reunión Española por 26 miembros, que incluía a varios sacerdotes católicos. Constituir una quinta columna de Francia y Napoleón contra España. Siete años después se produce la invasión napoleónica.  

*Fuente sobre la Ilustración española y “negocios” del presidente BERNARDINO GÓNZALES RIVADAVIA: en la “Historia Argentina” de JOSE MARIA ROSA (h).


Jesús Hernández,  “Cartilla Escolar Antifascista”, Madrid, 1938, p. varias s/nº.


*Editó: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar Diario Pampero Nº 70 Cordubensis.  Instituto Eremita Urbanus, del 27 de diciembre del  Año del Señor de 2009 / 31 DE AGOSTO DE 2012. SAN JUAN EVANGELISTA. Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡SOBRE LA PATRIA, NADA! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! *CÓNDOR TRIUNFANTE*
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