viernes, agosto 10, 2012

*BENITO MUSSOLINI 1883 – 29 de julio – 1945*



“Debéis sobrevivir y mantener la fe en el corazón.
El mundo, cuando yo haya desaparecido, tendrá necesidad todavía de la idea que ha sido y será la más audaz, la más original y la más mediterránea y europea de las ideas. La historia me dará la razón”.

Editó: Lic. Gabriel Pautasso


“El fascismo es un ir directo a las cosas…” (Henri Massi)


*REVOLUCIONES NACIONALES DEL SIGLO XX*

I – FASCISMO

« Espero realmente que, en su táctica revolucionaria, MUSSOLINI sea más ágil que un elefante y más moderno que CÉSAR”.

  1. LA REVOLUCIÓN FASCISTA EN EL PODER

Bien conocido es el concepto vertido muchas veces por MUSSOLINI, acerca de que los años que precedieron a la SOBRE DE ROMA fueron años durante los cuales las necesidades de la pura acción no condesdían con las indagaciones teoréticas. « Se sabía morir », se dijo reiteradas veces. Había fe y acción; la teoría se iría ensayando progresivamente.
El fascismo en su período de formación tenía un carácter teórico circunstancial de « antiestado ». La proclama del partido dada al día siguiente del Congreso de ROMA (Escritos y discursos, cit., t. II, p. 295) anunciaba que se estaría con el Estado si éste seguía las tradiciones nacionales y si era capaz de imponer a toda costa su voluntad; que se substituiría al Estado toda vez que éste no supiera combatir la disgregación de la solidaridad nacional  y que se aprestaría a atacarlo, si él cayera en manos que amenazaren el porvenir del país. De la substancia de esta proclama, publicada en Gerarchia el 25 de junio de 1922 en un artículo importante, resulta claro que : « El Fascismo PUEDE ABRIR LA PUERTA CON LA LLAVE DE LA LEGALIDAD, PERO TAMBIÉN PUEDE SER COMPELIDO A DERRIBAR LA PUERTA CON EL GOLPE DE ESPADA DE LA INSURRECCIÓN ».  
Mientras esa oportunidad se presentaba, MUSSOLINI fue activamente preparando el terreno, tanto en el aspecto político habilidosamente fue ganando aquellos apoyos para la toma del poder. Entre estos figuraba en primer lugar el Rey. Para lograrlo, MUSSOLINI se valió de distinguidos monárquicos, que ya militaban en el fascismo o fuera de él simpatizaban con el movimiento. Entre otros podemos nombrar a DE VECCHI, FEDERZONI, CORRADINI. La acción reservada de estos personajes fue muy efectiva para ganar el amparo del monarca, y este factor fue decisivo para el triunfo de la empresa.
Además la oratoria de MUSSOLINI se dirigía al mismo objetivo: a exponer la disposición fascista favorable a la monarquía si la misma se mostraba al fascismo. Pocas horas antes de la insurrección armada contra el Gobierno, MUSSOLINI afirmaba: “El régimen unitario de la vida italiana se apoya sólidamente en la monarquía italiana, por sus orígenes, por el desenvolvimiento de su historia, no puede oponerse a las que son tendencias de la nueva fuerza nacional”.  
También en el plano militar organizó MUSSOLINI su estrategia. Para ello contaba con numerosos militares en las propias filas del movimiento fascista y con slogans apropiados para las fuerzas armadas victoriosas en la Gran Guerra (1914-1918). En el discurso de CREMONA (22 de septiembre de 1922), MUSSOLINI se dirige claramente a esta institución, destacando la naturaleza militar del Fascismo: “Es del Piave, es de Vittorio Venetto, es de la victoria gloriosísima, aunque mutilada por una diplomacia incapaz, de donde han partido nuestras banderas. Es de las orillas del Piave desde donde hemos iniciado la marcha, que no podrá detenerse hasta que haya alcanzado la meta suprema: ROMA”. (Ibídem, p. 350).
En efecto, la complacencia y la adhesión de los altos jefes del Ejército fue el segundo factor decisivo en el triunfo de la revolución fascista.


Lograda la simpatía del monarca, de las fuerzas armadas y en general de los sectores civiles nacionalistas. MUSSOLINI orientó su trabajo a los fines de desacreditar al gobierno FACTA. Hizo creer a los partidos políticos que el Fascismo aspiraba a llegar al poder por vías legales, y que en última instancia se conformaría con entrar a formar parte de un gobierno de coalición. Así, de esta manera disimulaba la preparación del levantamiento que ya estaba en gestación.
De mayo a octubre, mes en que se produce la insurrección fascista, tenemos un período de preparación y entrenamiento de la milicia, período en que las Fuerzas Armadas fascistas se mantienen en constante movilidad. El método consistía en hacer converger sobre una ciudad las fuerzas de diversas localidades vecinas, ocuparla total o parcialmente, dominar a las fuerzas adversarias, llevar a cabo el castigo o venganza de sus adversarios y luego retirarse. Esta fue la suerte de muchísimas ciudades italianas como FERRARA, BOLOGNA, LIORNA (donde las fuerzas fascistas estuvieron dirigidas por el almirante CIANO, GENOVA y MILÁN, ciudades donde fueron asaltadas los diarios socialistas Il Lavoro y AVANTI! (véase GRAMSCI y la plana mayor del PCI) respectivamente. MUSSOLINI exaltaba estos hechos con frases elocuentes. En Escritos y discursos, II, p. 352-53: “…las escuadras del Fascismo milanés han ido al asalto del Avanti!, como hubieran ido al asalto de una trinchera austríaca. Han debido saltar los muros, destrozar alambradas, hundir las puestas, hacer frente al plomo candente que los asaltados disparaban con sus armas. Esto es heroísmo. Esto es violencia. Esta es la violencia que yo apruebo, que yo exalto. Esta es la violencia del Fascismo milanés. Y el Fascismo italiano, hablo a los fascistas de toda Italia, debería hacerla suya… ¡Han sido unos héroes nuestros amigo!... Su violencia, santa y moral. Nosotros les exaltamos, les recordamos, les vengaremos. No podemos aceptar la moral humanitaria, la moral tolstoniana, la moral de los esclavos. Nosotros en tiempos de guerra adoptamos la fórmula socrática: “SUPERAR EN EL BIEN A LOS AMIGOS, SUPERAR EN EL MAL A LOS ENEMIGOS”.
Como las palabras de MUSSOLINI apuntaban ya al hecho armado, constituían una invitación al ejercicio de la fuerza contra todos los enemigos.  
Las experiencias de esos meses fueron de gran valor para la información de los estrategas del fascismo. Estos informes relevaban gran debilidad del gobierno de ROMA, que además nunca llegó a tener una idea clara del peligro existente. Demostraban también el grado de preparación de las milicias para llevar a cabo el plan de dominar las principales ciudades italianas para conquistar el poder por la senda de la sublevación. El 29 de septiembre se reunió en Roma la dirección del Partido para decidir el acto final de la insurrección. Se establecieron los principios básicos, reconocimiento de la monarquía, neutralidad del ejército, levantamiento de las milicias fascistas que disponían de suficiente fuerza para cumplir con su misión; división de la población italiana en tres clases bien definidas: A) los indiferentes que se quedarían en sus casas a esperar, B) los simpatizantes, que podrían circular libremente y C) los enemigos, “y éstos que no circularán”.  
El establecimiento de la fecha se dejó para otra reunión posterior. Se verá la determinación en un discurso de principios de octubre de 1922 pronunciado en Milán, MUSSOLINI explica una vez más el propósito: “el conflicto es entre Nación y Estado. Italia no es un Estado, Italia es una Nación. Pero la Nación debe darse un Estado”. (Ib., p. 329).
El 16 de octubre los jefes del Partido bajo la dirección de MUSSOLINI se reunieron finalmente en Milán. En esta reunión se acordó marcha sobre ROMA: se fijó la fecha del 21 de octubre que luego se retrasó hasta el 28 del mismo mes. Se constituye un cuadrumvirato compuesto por MIGUEL BIANCHI, ITALO BALBO, EMILIO DE BONO y CÉSAR MARÍA DE VECCHI, que habría de asumir los plenos poderes para la dirección del levantamiento. Asistieron también a la reunión en Milán, además, por supuesto, de MUSSOLINI, los generales FARA y CECCHERINI.
PERUGGIA debía ser la sede del alto mando. Para ultimar los detalles y dar una muestra anticipada de poderío, el 24 de octubre se reúne un gran congreso de afiliados en Nápoles. MUSSOLINI, que acaba de establecer con los “cuadrumviros” la fecha definitiva de la empresa, sin revelar el casi secreto, anunció con lenguaje expresivo: “Nosotros hemos llegado al punto en que el arco despide la flecha, o la cuerda demasiado estirada se rompe”. Se organizó un gran un gran desfile del ejército civil de MUSSOLINI que ostentó una organización notable, se revela que hasta había escuadras a caballo y escuadras de ciclistas. A la cabeza del desfile (60.000 hombres) marchaban los fascistas de las “tierras rescatadas” entre los vivas a FIUME y a DALMACIA, y se efectúo finalmente una concentración en la plaza San Ferdinando, en el centro de Nápoles. La finalidad aparente de esta concentración era celebrar el congreso anual del partido, pero el motivo secreto era concentrar cuarenta mil hombres ESCUADRISTAS que asegurasen el Sur y cortasen todo lo posible auxilio a ROMA, que horas después habría de ser atacada desde el Norte. Mientras se realizaban todos estos preparativos bélicos, MUSSOLINI continuaba entrevistándose con los políticos de la situación, dándoles a entender que estaba dispuesto a tomar parte del Gobierno y dar una solución, dentro del orden constitucional, a la situación creada por el ambiente de CRISIS. Todo era, una cortina de humo para ocultar las verdaderas intenciones del movimiento fascista de recurrir a las armas para su escala al poder. Disuelto el Congreso de Nápoles, MUSSOLINI regresa a MILÁN desde donde dirigiría la acción. Los cuadrumviros se instalan en PERUGGIA. El día 25 de octubre de 1922 se dio en FLORENCIA a los comandantes de zona la última orden. El día se movilizaron los “príncipes” y los “triarios” simultáneamente en toda Italia. Se mandó también al ministro FACTA  la invitación a dimitir. En Peruggia los cuadrumviros lanzan una proclama que había sido redactada por MUSSOLINI en la que decía: “Nada debe tener la burguesía productora, el fascismo quiere imponer una disciplina sola a la Nación y ayudar a todas las fuerzas que acrecienten el poder de expansión económica y el bienestar de la misma”; nada temer la gente de trabajo, “UNA SOLA PASIÓN NOS INFLAMA: CONTRIBUIR A LA GRANDEZA DE LA PATRIA”.
Comenzó la marcha de las columnas hasta llegar a los puntos de reunión que se habían designado, a 30 o 40 Km de la capital. Estos puntos eran: SANTA MARINELLA y MONTEROTONDO, para las legiones que llegaban del norte y del centro, al mando del marqués PERRONE, los generales FARA y CECCHERINI; TÍVOLI, para las de los ABRUZOS, con GUISEPPE GOTAI, GIÁCOMO ACERBO y el cónsul GIANNANTONI; y se constituyó una reserva en FOLIGNO, a las órdenes del general ZAMBONI.  
La marcha se efectuaba sin mayor resistencia. Sólo algunos grupos sin organización tiroteaban esporádicamente a los fascistas. Las ciudades principales del norte y del centro del país habían sido previa y rápidamente ocupadas por las fuerzas revolucionarias apoderándose de todos los nervios principales de la administración: correos, telégrafos, y teléfonos, prefecturas, etc.  
MUSSOLINI hizo pública su PROCLAMA, la cual se dirigía expresamente al Ejército y la policía para pedirles que se abstuvieran de intervenir en la lucha, asegurándoles que las ESCUADRAS FASCISTAS se dirigían contra los políticos y no contra el Ejército. “El Ejército, reserva y salvaguardia suprema de la Nación, no debe participar en la lucha. El Fascismo renueva su altísima admiración al Ejército de Vittorio Veneto. No contra los agentes de la fuerza pública marcha el Fascismo, sino contra la clase política de incapaces y de ineptos que en cuatro años no han sabido dar un gobierno a la nación”. (Escritos y discursos, II, p. 373-74).
Al fin, el Gobierno FACTA cayó en la cuenta de la gravedad del momento. Decidió hacer frente a la situación, decretando el estado de sitio. A LAS NUEVE de la noche del 27, FACTA se presentó en palacio para pedir al rey la firma del decreto. El rey se negó nuevamente. Durante el soberano había consultado con los supremos jefes del ejército, general DIAZ y almirante TAHON di REVEL, los cuales no se mostraron favorables a una acción militar contra el fascismo. La estrategia fascista había conseguido sus fines: el tácito apoyo del ejército.
En el último momento existió un intento de formar un Gobierno con SALANDRA como primer ministro, el cual ofrecería varias carteras al Fascismo, un Gobierno de coalición. Pero MUSSOLINI, consciente de su poder y de la situación, se negó rotundamente.
Al día siguiente, 30 de octubre de 1922, el rey llamaba a MUSSOLINI para entregarle el poder y rogarle la formación de un Gabinete. MUSSOLINI se dirige al Quirinal y ante el rey manifiesta gravemente: “TRAIGO A VUESTRA MAJESTAD LA ITALIA DE VITTORIO VENETTO, CONSAGRADA POR LA NUEVA VICTORIA”. (El Partido Nacional Fascista (Ed. Valecchi, p. 41).
El mismo 30 más de cien mil camisas negras, reunidos en Villa Borghese eran revistas por MUSSOLINI, y rindiendo su homenaje ante el altar de la Patria tributaron honores ante el Soldado Desconocido; desfilaron durante cinco horas ante el Quirinal en presencia del rey, que estaba acompañado por el general ARMANDO DIAZ, Duque de la Victoria, y por el almirante TAHON di REVEL, Duque del Mar. El día 31 circulaba por toda ITALIA la orden de desmovilización. Los fascistas vencedores volvían a sus casas. (G. VOLPE. p. 119).
NERIO N. BONIFATI
Afirma CURZIO MALAPARTE en su erudita “Técnica del golpe de Estado”, La insurrección no hacía más que derribar al Gobierno. Ni el estado de sitio, ni la situación fuera de la ley de MUSSOLINI, ni la resistencia armada hubieran podido hacer fracasar, en 1922, el golpe de Estado fascista.
-          Debo a MUSSOLINI – decía GIOLITTI – el haber aprendido que no es contra lo que debe defenderse un Estado, sino contra su táctica.
-          Y él confesaba sonriendo que había sido incapaz de aprovechar esta lección.    
(MUSSOLINI Y EL GOLPE DE ESTADO FASCISTA, p, 184)


+SALMO+

*DESDE LA PRISIÓN*

La obra de los malvados es perecedera,
Los ídolos de plata que ellos mismos elevaron
Se derrumbarán un día sobre su base de arena,
Y la noche caerá sobre soñadas formas.

Oh, señor, tú sabes que, tumbados sobre la paja
Nosotros, a quienes han aherrojado detrás de estos cerrojos,
Nosotros, para quienes los soldados de estas fuertes murallas
Hacen sonar, en los corredores, sus botas claveteadas.

Oh, señor, tú que, tumbados sobre la paja
O sobre el duro cemento de las prisiones sin tragaluz,
Hemos sabido guardar en nosotros, costara lo que costara,
La esperanza, sin desfallecer, en días más hermosos.

Hemos hecho acopio de las viejas ternuras,
Hemos dibujado sobre el yeso de las paredes
Los mágicos retratos de nuestra santa juventud
Y nuestros corazones sin remordimientos saben que aún son puros.

La necedad, fuera, se baña en la sangre roja,
Y el enemigo, ya, se cree inmortal,
Pero sólo él cree, aún, en su largo reinado
Y nuestros barrotes, señor, no tapan el cielo. *  

*Roberto Brasillach, poemas de Fresnes.*

*¡OH TEMPORA, O MORES” de 1944 A 2010.  ¡VAE VICTIS!*


*EDITÓ: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar
DIARIO PAMPERO Cordubensis
INSTITUTO EREMITA URBANUS
Córdoba de la Nueva Andalucía
SOPLA EL PAMPERO. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! gspp.*